domingo, 17 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
Tú misma
Cuando entras en un restaurante, una tienda, o vas por la calle y te cruzas con un grupo de chicas, las probabilidades de que estén hablando sobre hombres, relaciones o sexo es muy, pero que muy elevada. Cuando esto pasa a mi siempre me da por sonreír porque sé que si estuviera en ese grupo seguramente estaría hablando de lo mismo, diferente chico, diferente situación quizás, pero el tema siempre es el mismo. No quiero decir que solamente hablemos de esto porque sería una agonía, pero no negaré que es un tema recurrente entre las féminas. Y entonces me pregunto, ¿no nos cansamos? Las relaciones con el sexo opuesto son un aspecto importante en nuestras vidas, pero no deberían ser el más importante, ¿no? Empecé este blog diciendo que soy una autoridad cometiendo errores y sinceramente creo que uno de los peores errores que se puede cometer es dar más importancia a una pareja, relación o incluso rollo, que a tu propia persona.
Encuentra a una persona que te quiera, que te cuide y te respete. Encuentra a un tío que te haga tener orgasmos a diario. Encuentra un ligue distinto cada semana. Que eso te ayude a ser feliz, pero que tu felicidad no dependa de ello. En realidad, nadie te querrá, cuidará y respetará como tu misma; nadie conocerá mejor tu cuerpo que tú y lo del ligue semanal… ahí me temo que si no eres bipolar necesitaremos colaboración externa.
domingo, 3 de octubre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
Las zorras
Suena muy mal, es feo y machista, y lo que queráis pensar, pero es lo que hay. Hay mujeres con mentalidades muy distintas, mujeres difíciles de conquistar, mujeres más fáciles, mujeres que adoran los piropos y mujeres que prefieren lanzarlos. También hay zorras.
Las zorras son mujeres, sí; pero a mi parecer son las que dan mala fama a las demás. Y es que los hombres suelen generalizar y todos en algún momento se han cruzado con una zorra, con lo que algunos tienden a confundir el término. Mujer y zorra no van unidos, ni mucho menos.
A diferencia de los moscones, no voy a clasificar las zorras por grupos, porqué no los hay… pero si hay niveles de zorrismo: yo diferencio dos.
NIVEL I
Las zorras de nivel I también se conocen como calientabraguetas (que fino), calientapollas (menos fino), o busconas, como lo queráis decir, da lo mismo que lo mismo da.
Las zorras en este nivel son mujeres muy confundidas (a mi en el fondo me dan un poco de lástima). No entraré en hacer suposiciones sobre la educación que han recibido, pero sin duda se saltaron algunos capítulos de Barrio Sésamo.
Una confusión muy típica de las zorras es la cantidad de tela que se necesita para cubrir tu trasero y poder caminar. Hay faldas muy cortas y cinturones muy anchos, la moda es lo que tiene. Pero alguien tendría que enseñarles a estas pobres chicas la diferencia entre ambos, sino pasa lo que pasa. Y es que llevan la tela tan justa, tan a ras, que cualquier movimiento invita a todos los que tenemos la “suerte” de estar a su alrededor de comprobar la preciosa ropa interior que lucen (si es que lucen algo).
Sea como sea lo importante es lucir tipazo. El escote también es importante, very importante. Altas, bajas, gordas o delgadas, las zorras no tienen ningún complejo. Y ya lo dicen que lo más importante es creértelo para ligar, ellas tienen esta parte superadísima.
Por otro lado, otra confusión importante de las zorras es lo que significa ligar. Calentar a todos los hombres de tu alrededor para luego ignorarlos, no es ligar. Ellas tienen sus técnicas para “ligar” y las centran en el baile. Hay tres técnicas infalibles: Bailar con una barra de striptease imaginaria, bailar tocándose o, su favorita, bailar con otra zorrona con una barra de striptease imaginaria en medio y tocándose entre las dos.
Este show erótico festivo (que yo encuentro bastante patético), hace perder el culo a muchos tíos, que intentaran ligar (este ligar si es el de verdad, el de pillar cacho de toda la vida) con alguna de ellas. La zorra se deja querer, sobar y regalar las orejas, aunque no esté interesada en lo más mínimo. Eso sí, solo un rato, que en una discoteca hay muchos tíos y no perderá toda la noche con el mismo, ¡háyase visto!
En conclusión, la última y más grave confusión de las zorras de nivel I es que creen vivir en un escaparate. Se visten, mueven y hablan para que la gente (machos principalmente) las miren. Se hacen fotos en bikini, sin bikini y las cuelgan orgullosas en la red social de turno para que sus 500 amigos (adivinad la proporción hombres/mujeres) las “admiren” y babeen. Aunque esto también me hace pensar en lo que hace babear a los hombres y lo que se puede esperar de ellos… (Mejor dejo de pensar). Y, me voy a repetir, pero a mi me dan penita.
NIVEL II
Entrar en este nivel es otra historia. Aquí la confusión es mucho más preocupante ya que no se queda en lo puramente superficial. Las zorras de nivel II no se ven a primera vista, no van desfilando por el mundo ni se hacen notar.
Aunque vayan disfrazadas de amigas, conocidas, compañeras, en definitiva, de mujeres normales e incluso simpáticas, en el fondo su naturaleza es otra y queridas, eso no es algo que se pueda ocultar mucho tiempo.
No hay claves para detectarlas, yo recomendaría confiar en tu intuición o la de tus mejores amigas (las de verdad, las que se cuentan con una sola mano), porqué si tú no lo ves, es posible que alguna note algo raro en esa nueva “amiga”.
Las zorras son caprichosas y es habitual que se encaprichen de tu novio, de tu puesto de trabajo o similar. No dudarán en ir a por ello y no siempre lo conseguirán, pero ten cuidado, porqué a sus armas de mujer (que todas tenemos) hay que sumarles sus “armas” sucias de zorra (que todas tenemos, pero algunas no usamos por aquello de la dignidad y los principios…).
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